Publicado: 2 de Junio de 2016

¿QUÉ ME OCURRE SI NO OIGO BIEN?

Prudencio es un hombre "prudente", tal vez demasiado prudente.
Ayer por fín se jubiló; toda una vida dedicada a su trabajo, a sus obligaciones diarias, y de repente...se jubiló. Ha dormido plácidamente, como hacía años. Le costó un poco dormirse, eso sí, pero ha dormido bien. Analizó brevemente toda si vida de trabajo, y lo ha hecho bien !qué caramba! con sus errores y aciertos pero está satisfecho.
Son las ocho de la mañana y suena el despertador, pero no lo oye; su mujer Amparo le deja dormir un rato mas; ella sabe que no lo ha oido porque hace mucho que no lo oye. Sus problemas de audición tienen ya un "tiempecito".
Al fín Prudencio se despierta e increpa a su esposa porque "el despertador no funciona bien"; qué le vamos a hacer!
Sin prisas acude a la salita a desayunar. El no ha pedido tostadas pero Amparo ya se lo había preguntado. Prudencio no lo oyó.
Hoy va a bajar a comprar el pan. "¿Cuántas barras quiere?", le insiste el amable panadero. Prudencio se enfada; "es que hablan entredientes" murmura para sus adentros mientras aprovecha para comprar la prensa diaria. "Vaya, otro que parece no sepa hablar".
Hoy tienen comida familiar; su hijos, sus nietos le quieren obsequiar para celebrar su merecida jubilación. Pero Prudencio no participa de la fiesta. "Claro! si hablan todos a la vez y con esa chiquillería gritando, cualquiera se entera de algo...". Abandona la mesa en los postres, aburrido de pensar que le están criticando, que no quieren que se entere de "algo"; "¿estaré enfermo? ¿me ven como un anciano?, claro, no he podido estudiar pero tampoco soy tonto..."
Al final, su primer nieto se queja en voz alta y Prudencio, con dificultad le oye. "Papá, el abuelo no me hace caso; claro, tiene la televisión tan alta...".
Aburrido, se acerca al bar de abajo. "Imposible jugar a las cartas"; sus compañeros hablan, se ríen, comenta las jugadas (las de la baraja y las del día a día), pero Prudencio, está ausente; tan ausente que enfadado vuelve a casa. Bueno, hoy toca ir al cine, como hacía tiempo que no lo hacía. "Pero, ¿qué han cambiado en la sala?, aquí solo hay ruido y no hay forma de entender a los protagonistas...Esto no es lo que era...
No dice nada; de la mano de Amparo vuelven a casa. Solo quiere estar solo!; no va a volver a permitir que se rían de él; solo quiere estar solo!
"Prudencio, le grita su esposa, baja la radio, que se están enterando todos los vecino. Y él le hace caso; apaga el viejo aparato pero ahora tienen unos pitidos horrendos en sus oidos.. Vaya día!
El sueño le vence y sueña y sueña que antes los sonidos eran maravillosos...