Publicado: 4 de Julio de 2016

¿Qué debemos esperar de unos audífonos?


El paciente afectado por hipoacusia (vulgarmente “sordera”) y susceptible de mejora con la adaptación de prótesis auditivas, tarda de media hasta 6 años en decidirse a usar estas ayudas.

Cuando acude a un centro auditivo especializado no basta con la realización de las pruebas audiométricas necesarias; esa es sólo una parte y no la mas importante para poder volver a disfrutar del maravilloso mundo del sonido. Es imprescindible que conjuntamente con el audioprotesista (y como no! de algún familiar que conviva con él) salgan a la luz los verdaderos problemas que a esa persona en concreto le produce su falta de audición (estos varían desde la falta de entendimiento en ambientes ruidosos, conferencias…o simplemente la necesidad de poner la TV mas alta).

Es ahí donde el profesional ha de saber informar correctamente de las mejoras personalizadas que obtendrá el paciente, y no de otras generales que no harán mas que confundir al mismo.

Pues bien, el profesional ha de ser cauto a la hora de crear expectativas para evitar el rechazo posterior de las prótesis.

Por otra parte, el paciente debe dejarse aconsejar en cuanto al número y tipo de audífonos. Algo así como ocurre cuando un enfermo acude a un centro médico, donde no opina sobre el tratamiento y sobre los criterios clínicos.

Una vez definidas las prótesis a utilizar el paciente debe de entender otros aspectos de esa vuelta a la “normalidad”; el período de adaptación a las mismas y sobre todo estar dispuesto a “pagar el precio” de incorporarse al mundo del sonido, donde no todo es agradable. Hay sonidos que molestan habitualmente, situaciones sonoras incómodas o desagradables…pero que forman parte de la realidad del resto de normoyentes.

Solo entendiendo estas premisas cumpliremos nuestras expectativas de mejora auditiva.